Con el paso de los años, unos 35 por lo menos, nos hemos hecho con este juguete por el que tanta curiosidad y admiración teníamos en aquel entonces y que siempre veíamos anunciado en la revista Lily.
Se saca el algodón del fondo de la caja y se usa de relleno...
Despues con el ovillo de lana comenzamos a hacer el pelo y sus peinados... Y ya solo nos queda vestir a la muñeca.
Pero ¡SORPRESA...!
¡ Dos muñecas en una !
La transformación esta hecha.
Y ahora cuidado que van a dar las doce...
